viernes, 7 de noviembre de 2014



Historia de la gastronomía de España sus influencias y productos.


La cocina española posee un fuerte arraigo en lo popular.

La historia de la gastronomía de España comprende específicamente el transcurso de la culinaria de España desde lo que pudo haber sido sus orígenes, del nacimiento de las costumbres que rodean a su gastronomía. La historia de la cocina española, narrada como un conjunto, no comenzó a tratarse como tal, hasta mediados del siglo XIX. Se puede decir que la cocina española permaneció oculta, e ignorada, en la literatura culinaria europea hasta que los viajeros románticos que recorrían el territorio español fueron describiéndola a los lectores de los países vecinos.2 Pocos detalles se sabe de la cocina española antes del siglo X, y las referencias documentales (generalmente literarias) mencionan frecuentemente ingredientes, nombres de platos pero nada acerca de su proceso culinario. No obstante la evolución culinaria española desde la Edad Media describe una trayectoria que ha tenido diversas fases antes de llegar a ser lo que se conoce en la actualidad. La introducción de nuevas formas de cocinar de los árabes y judíos sefarditas, así como el cultivo de nuevas especies. La incorporación progresiva de ingredientes culinarios procedentes del Nuevo Mundo y las influencias de una cocina europea. Todo ello hizo que se creara una personalidad culinaria que influyó en la cocina francesa de comienzos del siglo XVII.3 A su vez fue influida posteriormente, en el siglo XVIII, por las cocinas italiana y francesa que se popularizaron en la Corte. El periodo comprendido desde el siglo XV hasta el principio del XIX es el momento en el que se fijan las principales costumbres alimentarías de la mayoría de los países europeos, costumbres que se conocen con el nombre de cocina tradicional.



A finales del siglo XIX, ciertos periodistas y escritores empezaron a escribir, a recopilar y crear una identidad desconocida con anterioridad. Se ha venido a llamar la generación gastronómica del 27. La cocina española es considerada ya por ellos como una mezcla de las costumbres culinarias de los pueblos que poblaron en el territorio a lo largo de su historia. Su historia muestra como el concepto culinario evoluciona hasta lograr una personalidad propia dentro de su diversidad. A pesar de ello la cocina clásica posee unas raíces religiosas muy profundas.4 Es a partir del siglo XX cuando es conocida internacionalmente mediante algunos de sus platos regionales más característicos. Posteriormente el advenimiento de la nueva cocina española marcada por un fuerte espíritu creativo, y protagonizada por cocineros españoles de marcado reconocimiento internacional, lanza a la fama su nuevo estilo.



Los ingredientes más importantes de la región

Algunos de los alimentos vistos en el Nuevo Mundo se empiezan a describir en España, de esta forma los primeros en mencionar la patata son Francisco de Jerez, Hernando Pizarro y Cristóbal de Mena (todos ellos en el año 1534). La patata se cultiva por primera vez a finales del siglo XVI en Andalucía.31 En los siglos XVII y XVIII se extendería el cultivo de este producto por las Canarias, así como poco a poco por el norte de la Península.

Otro de los ingredientes, el tomate (Solanum lycopersicum), a mediados del siglo XVI entró en tierras españolas procedente de los Aztecas (América), y Castilla era el primer paso de entrada al resto de Europa debido al monopolio que poseía sobre el transporte de productos provenientes del Nuevo Mundo.32 Aparece en la lista de plantas provenientes del Nuevo Mundo del códice: Historia general de las cosas de la Nueva España.39 Aparecen igualmente en 1608 documentos en forma de listas de la compra para el Hospital de la Sangre en Sevilla que indican la presencia de tomates y pepinos para la elaboración de ensaladas.40 Entre 1645 y 1646 el pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo realiza una obra denominada "La cocina de los ángeles" en la que se muestra la preparación de un plato con tomates. A finales del XVII el cultivo de tomates en grandes cantidades era frecuente, sobre todo en el sur de España.41 Otra referencia tardía al cultivo del tomate en España data del año 1777 y se debe al padre Gregorio de los Ríos que publica una obra titulada: «Agricultura de jardines, que trata de la manera que se han de criar, gobernar y conservar las plantas y todas las demás cosas que para esto se requieren, dando a cada una su punto.
La patata se estima que entró a la península por Galicia, lugar donde fue primero acomodado su cultivo.5 En el año 1532 la descubrieron en Perú y años después Pedro Cieza de León la menciona en su Crónica del Perú. El economista Joaquín Fernando Garay (apodado el parmentier español) inicia el cultivo en tierra aragonesa procedente de cepas gallegas. El uso de la patata se difunde por otros países europeos debido a la Guerra de los Ochenta Años con los países del Norte de Europa, un ejemplo de ello es el Hutspot (una variante de Stamppot) de la cocina holandesa que tiene origen en la cocina de los Tercios españoles destacados en la zona.43 La patata fue el alimento que costó más de asimilar por la cocina popular, se solían emplear los nabos o las chirivías.
Se supone que el pimentón (pimientos secos) apareció en cocina española en la vega de Plasencia recién llegado de América.44 Quevedo menciona de negros chorizos en 1624, lo que relega a finales del siglo XVII la época en la que el chorizo se pone rojo. El chorizo fue el primero de los aperitivos servidos como tapas en Andalucía.

De los nuevos productos americanos el que tuvo más importancia entre las clases acomodadas de la segunda mitad del siglo XVII, y durante todo el siglo XVIII fue, sin duda, el chocolate. Los aztecas consumían el chocolate amargo directamente del cacao y a veces mezclado con harina de maíz, la idea española de mezclarlo con azúcar le convirtió en un alimento popular entre las clases favorecidas. La aristocracia y el alto clero lo tomaban como desayuno y merienda. Las reinas Ana y María Teresa de Austria lo llevaron a la corte francesa y de allí se difundió a los países del norte de Europa46 a alguno de los cuales (los Países Bajos), ya había llegado directamente desde España. Este alimento fue aceptado por la sociedad española, era consumido con asiduidad en los desayunos y su servicio era signo de estatus social. Se tomaba incluso en los días de ayuno, y por esa razón se llegó a debatir si su consumo era o no una forma de romper el ayuno.

 Bibliografia:


www.lcbmadrid.com/gastronomia-española
www.spain.info/es/que-quieres/gastronomia

jueves, 23 de octubre de 2014

Los 10 mejores restaurantes del mundo y sus chefs


Los 10 mejores restaurantes del mundo y sus chefs

 

NOMA (Copenhague, Dinamarca).


 El chef Rene Redzepi ha recuperado este año el liderazgo de la lista después de haberlo perdido en favor de El Celler de Can Roca. Su cocina de raíces escandinavas totalmente renovada, una combinación de rigor, osadía y transgresión, ha conquistado un año más los corazones del jurado de Restaurant, que ha sabido apreciar la filosofía de este chef danés discípulo de Ferran Adrià (Redezpi hizo un 'stage' en elBulli en 1999). En la cocina del Noma no se hace ascos prácticamente a ningún producto (de hecho, los miembros del equipo salen prácticamente a diario a buscar hierbas en el bosque) y además se transgrede hasta el punto de cocinar con animales vivos: hace un par de años se lanzó un postre con hormigas vivas, y hay un plato en que se sirven camarones, a los que el comensal da el golpe de gracia al morderlos.

René Redzepi (Copenhague, 1977) es el jefe de cocina y co-propietario del restaurante Noma de Copenhague. Tiene «dos estrellas michelín» y en 2010, 2011, 2012 y 2014 ha sido considerado por el jurado de la revista Restaurant Magazine el mejor restaurante del mundo.1 Redzepi es especialmente conocido por su trabajo para reinventar y refinar una nueva cocina y alimentación nórdica, caracterizada por la inventiva y los sabores limpios.


 

 

EL CELLER DE CAN ROCA (Girona, España)


Joan Roca ha tenido que contentarse este año con un segundo puesto tras haber sido líder en la edición anterior, desbancando a Redezpi. Independientemente de cómo haya encajado el ego del chef catalán este descenso, lo cierto es que la cocina de El Celler de Can Roca, con sus tres estrellas Michelin, sigue siendo un dechado de clase y sofisticación, que se refleja en una carta basada en el recetario tradicional catalán, que el chef (junto a sus hermanos Josep y Joan, sumiller y responsable de postres respectivamente) ha comido desde su infancia en el restaurante que regenta su madre, Montserrat, justo al lado del suyo. Un buen ejemplo de esta imbricación entre tradición y vanguardia que hallamos en la carta de este restaurante son platos como el postre Anarquía, una paleta desordenada con decenas de componentes diferentes que el comensal combina al azar para dar lugar a nuevos y sorprendentes sabores, una propuesta basada en el caos que corrobora la creencia de los artífices de El Celler de Can Roca de que sí, que efectivamente todo vale. Si se hace bien.



Joan nació en 1964. Su formación fue, primero, en la Escuela de Hostelería y Turismo de Girona, después en el restaurante familiar de su padres, Can Roca, junto a su madre en la cocina. Pasó por El Bulli (Roses), El Racó de Can Fabes (Sant Celoni), Georges Blanc (Vonnas, Francia) y La Galvia (México DF). Tiene tres estrellas Michelin y un 9,5 en la guía Lo Mejor de la Gastronomía, además de las más altas puntuaciones en todas las otras guías. Fue considerado el número 11 del mundo por Restaurants Magazine en 2007. Y en 2009, en la subida más fulgurante de esa prestigiosa guía, se colocó como 5º Mejor Cocinero del Mundo. En 2010, ya es el número 4.





OSTERIA FRANCESCANA (Módena, Italia)


Se encuentra en la pequeña ciudad de Módena (Emilia-Romagna) y su chef Massimo Bottura se encuentra ahora en uno de los momentos de máximo esplendor de su carrera. Tras pasar por épocas en que su cocina ha sido más tradicional y otras mucho más transgresora, parece que ahora el chef ha sabido encontrar el lugar que quiere ocupar entre ambas tendencias y firma una cocina voluptuosa, creativa, muy mediterránea, un dechado de aromas, sabores y desenfreno tan acorde con el talante juguetón y desvergonzado del chef (nada que ver con la sobriedad nórdica de las creaciones de, por ejemplo, Redezpi, en Noma). Estamos ante uno de los top mundiales en repostería, que se sumerge sin tapujos en otras tradiciones gastronómicas para crear cosas como el macarrón dulce salado de foie gras y tartufo Bianco, por ejemplo.
Podría ser profesor de Universidad, filósofo o, seguro, un sabio partícipe en una tertulia literaria. “Los alimentos son algo más que comer. Comer es una celebración”, afirmó Massimo Bottura (Modena, 1962), líder de Osteria Francescana (posicionado como quinto mejor restaurante del planeta), en San Sebastián Gastronomika.


Massimo Bottura es uno de los chefs que forman parten del Consejo Internacional del Basque Culinary Center (BCC). La universidad gastronómica, con sede en San Sebastián, publica un documento anual con pautas para orientar al cocinero del futuro. “Para mí, que soy parte del BCC, el chef del futuro es el chef de la cultura. No hay que olvidar que eres cocinero veinticuatro horas al día. Además, tiene que ser un cocinero más respetuoso con los ingredientes”, señaló en San Sebastián.
Este cocinero italiano practica en Osteria Francescana una cocina apegada a la tierra. “Cocinamos con una herencia del pasado enfocada al futuro”, señala Bottura, que, según esta filosofía, trata de “entender lo que hacen los productores y lo que significan los productos”. A diario, se formula esta pregunta: “¿Cuál es el sabor de mi lugar, de mi provincia?”.




 

ELEVEN MADISON PARK (Nueva York, Estados Unidos)


Conviene preparar la cartera si decidimos pasarnos por Nueva York y reservar mesa en casa del chef Daniel Humm, que desde 2006 regenta este local al que ha logrado colocar entre los mejores del mundo a base de trabajo y perseverancia. Uno de los puntos fuertes de Humm es, precisamente, que se halla en una ciudad con una tradición gastronómica tan ecléctica como sorprendente, donde la cocina tradicional se redefine cada día y con una gran presencia de las cocinas del mundo. Esta amalgama gastronómica y cultural se refleja en una cocina que cambia constantemente, donde la vanguardia es siempre una aliada, donde te pueden servir desde una sopa de tomate o un 'cheesecake' (Humm no pierde de vista los referentes de la ciudad) a algunas recetas ultra sofisticadas de inspiración francesa. Carrie Bradshaw, claro, cenó aquí en un capítulo de 'Sexo en Nueva York'.

Daniel Humm  “Nací en un pueblo llamado Strengelbach y a la edad de 14 años, empecé mi primer aprendizaje en el Baur au Lac en el lago de Zúrich. Cuatro años de jornadas en cocina, en la escuela, y pruebas de cocina y de escritura. Mi primera experiencia de tres estrellas Michelín, fue en el Pont de Brent, justo por arriba de Montreux. Hace seis años, cuando he llegado a San Francisco para trabajar en el Hotel Compton, no pensaba en los Estados Unidos como un destino culinario. De allí, me contrató Danny Meyer para trabajar en Nueva York. Aquí, en el Eleven Madison Park, servimos una cocina puramente francesa centrada en los productos del mercado. Utilizamos combinaciones de sabores clásicos y una mezcla de técnicas clásicas y modernas.
Yo formaba parte de un equipo de Mountain Bike suizo y tuve que tomar una decisión: ¿El ciclismo o la cocina? Y fue la cocina. Pero hace cuatro años empecé los maratones. Hace dos años, he terminado el maratón de Nueva York en dos horas y 51 minutos. Es un deporte que me relaja y me inspira”.

 



DINNER BY HESTON BLUMENTHAL (Londres, Reino Unido)


Tenemos que viajar a Londres, al flamante Mandarin Oriental de Hyde Park, a reservar mesa en el Dinner by Heston Blumenthal, abierto hace apenas tres años, un espacio en el que el popular chef comparte batuta con el chef ejecutivo Ashley Palmer-Watts. Entre los dos han conseguido dotar a la cocina de este sofisticado local de una pátina del pasado gastronómico británico, tras muchas horas de estudio e investigación sobre la cocina británica del Renacimiento. Tal ha sido el éxito del local desde su nacimiento que ha tenido que cerrar un par de semanas por reformas, de manera que no se podrá acceder a su comedor hasta el 18 de agosto.

Ashley Palmer-Watts Nacido en un pequeño pueblo de Dorsett, Inglaterra, Chef Ashley Palmer-Watts comenzó su carrera culinaria como muchos otros: trabajar para un restaurante local a los 13 años de edad. Hoy en día, es considerado jefe protegido de Heston Blumenthal, y tal vez su más exitoso. Blumenthal dijo de su jefe de cocina, al abrir Cena: "Estoy totalmente confiado de poner Ash a cabo bajo mi nombre. Fue siempre va a ser Ash. Yo simplemente no habría hecho esto si no fuera por él".
Grandes elogios, y bien merecida. Palmer-Watts ha estado con Blumenthal desde los primeros días, uniéndose a The Fat Duck en 1999 después de comer allí con un amigo. Él optó por trabajar en una granja cercana, recogiendo berros hasta un trabajo cocinero de línea finalmente se abrió. Cuando Palmer-Watts se unió (a la derecha después de que el restaurante recibió su primera estrella Michelin), había un puñado de cocineros en la cocina; hoy en día hay aproximadamente 50 Le hicieron sous chef en 2001, jefe de cocina, dos años después de eso, y ahora trabaja como chef ejecutivo de The Duck Grupo de grasas. En la cena, que se inauguró a finales de 2010, Palmer-Watts ayudado a elaborar un menú basado históricamente-con platos como la carne de la fruta ilusoria, en la que cocinó la carne se hace aparecer como una mandarina. Muchas de otros platos del restaurante tienen su origen en el 13 al 18 siglos de la cocina británica.




MUGARITZ (San Sebastián, España)


Que haya tres restaurantes españoles en la lista y que dos de ellos estén en San Sebastián nos regala una radiografía del lugar que ocupa nuestra cocina, y más concretamente la cocina vasca, en el panorama gastronómico internacional. El joven chef Andoni Luis Aduriz se halla al frente de este prestigioso restaurante de Rentería abierto en 1998. Su cocina, valiente y de una gran plasticidad, conjuga como ninguna otra técnica y emoción, y refleja la sensibilidad e inteligencia de su chef, su pasión por disciplinas tan dispares como la literatura, las artes plásticas y la botánica. Aduriz basa su trabajo en su decálogo de la innovación, un sencillo documento que explica por qué y cómo debe innovarse y que debería ser la Biblia de cualquier chef principiante deseoso de profundizar en la cocina de vanguardia.
Andoni Luis Aduriz es, sin lugar a dudas, uno de los chefs más influyentes de nuestro tiempo. Ha apostado siempre por la evolución y la interdisciplinariedad en la cocina, y ello le ha llevado a atravesar las fronteras de lo establecido, a ser un rebelde tras los fogones.
Su pertenencia al Patronato de la Fundación Basque Culinary Center, al Instituto Ibermática de Innovacióny a la Junta Directiva de Innobasque afianzan la actitud multidisciplinar de Aduriz y posibilitan la unión entre la innovación en la cocina y en todos aquellos sectores relacionados con ella. Y si no lo están, no pasa nada; Andoni consigue crear puentes entre mundos sin aparente relación. Su participación en actividades teatrales con la Fura dels Baus y la promoción del documental Mugaritz BSO lo demuestran, y son prueba de su versatilidad como creador y una actitud valiente ante los límites preestablecidos. Sin duda, el objetivo de Aduriz es el de seducir mediante una experiencia que abarque todos los sentidos.






D.O.M. (Sao Paulo, Brasil)



Merecidísimo séptimo puesto para el chef Alex Atala, cuya cocina pone en primera línea los ingredientes y técnicas de la cocina popular brasileña, la que lleva siglos elaborándose en las casas mientras los grandes chefs se dejaban influir por la cocina francesa o italiana. Atala aprovecha la flora amazónica para crear una cocina colorista y sensual basada en los frutos tropicales, hortalizas de la zona, hierbas y plantas.., sin renunciar a aportar pinceladas europeas que matizan y redefinen el conjunto. D.O.M. es, sin duda, el mejor restaurante de Brasil, la mezcla perfecta entre rigor y creatividad.

Alex Atala está considerado como uno de los mejores chefs brasileños, aunque muchos no dudan en señalarlo como el mejor del continente sudamericano.
Creativo y extremamente dinámico, Alex Atala, a sus 42 años de edad, centra su línea de trabajo en explorar las posibilidades gastronómicas de los ingredientes nacionales, a través de las bases clásicas y las técnicas actuales. Atala viene conquistando títulos y premios de peso mundial Gran valedor de la cocina de la selva amazónica, lugar de donde saca muchos de los exóticos productos que pueblan su cocina colorista y técnica, ha sido capaz de darle categoría contemporánea a una geografía desconocida hasta ahora. En relación a su cocina y conocimiento sobre el terruño brasileño, se le ha definido como “un hombre muy versátil ya que aparte de ser chef, es también pescador y cazador.





ARZAK (San Sebastián, España)


Poco se puede decir de la cocina de Juan Mari Arzak y su hija Elena que no sepamos, pues estamos ante uno de los chefs más reputados de nuesto país, uno de los padres de la cocina de vanguardia, de los que allanaron el terreno para que más tarde llegasen Adrià y compañía a poner patas arriba el mundo de la cocina a nivel internacional. Su cocina de mercado en constante renovación bebe de la naturaleza vasca y de las técnicas más innovadoras.

Juan Mari Arzak tiene una larga tradición familiar gastronómica, que se remonta al menos hasta sus abuelos, quienes ya tenían una taberna y casa de comidas. Es el padre de la chef Elena Arzak,
Su familia quería que estudiase, pero no hostelería. Al fallecer su padre, cuando él tenía 9 años, comenzó a estudiar en el colegio Alfonso XII de San Lorenzo de El Escorial. Terminó el bachiller y empezó estudios de aparejador, pero, después de un año de estudio, decidió matricularse en la Escuela Superior de Gastronomía de Madrid.4 3 Tras finalizar sus estudios en Madrid, pasa por el Servicio militar y hace varias prácticas en el extranjero, en los fogones del Sandersens parisino y del suizo Girarder, entre otros. Incluso llegó a conocer a Paul Bocuse, que le encaminó definitivamente hacia la cocina como arte. Tras este periplo, empezó a trabajar en el restaurante de su familia en 1966. Su madre fue también su maestra en la cocina tradicional vasca, a la que sumaría su gran curiosidad y ganas de innovar hasta llegar a elaborar sus propias recetas.
A partir de mediados de los años 70 comienza a recibir premios y reconocimientos, que convierten al Restaurante Arzak en un referente de la gastronomía nacional e internacional. En 1989 le otorgan la tercera estrella de la Guía Michelin.